Las llamadas "ideas de la libertad" o "anarcocapitalismo" suponen un riesgo para un alto porcentaje de la población. ¿Por qué? Porque se basan en la desaparición del Estado o, como mínimo, en la progresiva pauperización de los servicios públicos. Hay que tener mucho cuidado porque las ideas que manejan estas ratas parecen lógicas, pero esconden un veneno que lleva a la pobreza a amplios sectores de la población. El caramelo con el que presentan el producto es que el Estado lo tenemos que mantener todos con nuestros impuestos y ¿para qué? si luego hay unos políticos corruptos que se aprovechan de nuestro dinero bla bla bla. A todo el mundo le molesta que haya gente que mete la mano en el cajón del dinero público, pero estos hijos de puta no buscan acabar con la corrupción, sino acabar con la única herramienta conocida para la gestión de los asuntos públicos. A todo el mundo le satisface la idea de que todo ese dinero que te descuentan de tus ingresos repercuta en uno mismo y no en una pandilla de ladrones que administran el dinero público (bla bla bla)
Fue precisamente la baronesa Esperanza Aguirre quien dijo una vez que toda administración pública lleva consigo un cierto grado de corrupción 'inevitable'. Eso lo decía porque justamente su administración se distinguía precisamente por los innumerables casos de corrupción. Incluso su cargo como presidenta de la Comunidad de Madrid lo consiguió sobornando a dos mendas de la oposición. ¿Qué quien es esta baronesa? Sencillo, se trata de la arpía que incubó a la muñeca diabólica, actual presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Abuso. ¿Qué que distingue a esta cerda? Entre otras muchas cosas repugnantes, haberle entregado una medalla a la rata libertaria argentina.
Pese a todas estos arrebatos de sinceridad, resulta que es la muñeca diabólica quien más promociona en España las ideas de la rata argentina.
Hay que pensar seriamente en lo que supone una sociedad sin Estado o con un Estado reducido a mínimos. Uno de los héroes de Milei, el maricón judío Milton Friedman, propugnaba un modelo de sociedad donde el Estado sólo se encargaba del mantenimiento de la red de alcantarillado y de la seguridad ciudadana, incluido el sistema penitenciario. A este hijo de la gran puta le dieron el Premio Nobel de Economía. Es tal el grado de cinismo de sus planteamientos, que podemos imaginarnos lo que sucedería con la ausencia de la acción del Estado. Esto se traduciría en que no habría presupuesto para ayudar a las clases menos favorecidas y, por tanto, un aumento de la delincuencia. El Estado no estaría para garantizar cierto grado de bienestar general, sino para garantizar la propiedad privada de unos cuantos fulanos.
En una entrevista, la rata libertaria argentina decía que no es necesario que existan jueces, y por tanto leyes dictadas por el Estado. Cuando hay un conflicto entre dos personas, se puede recurrir a un mediador particular. Claro, claro: este imbécil se cree que el Rey Salomón existió realmente y que un mediador profesional tendrá el mismo grado de ecuanimidad e imparcialidad. No, lo que sucedería con nuestro "mediador profesional" es que se acabaría decantando hacia el que pague más. ¿Y qué ocurre si el perjudicado no quiere acatar el "fallo" y se pone violento? Pues, sencillo: los que tengan dinero tendrán sus propias fuerzas de seguridad y punto.
Esta gentuza y sus "ideas" nos llevan directamente a la Edad Media, donde cada comunidad, en función de sus recursos y posibilidades, debía velar por su seguridad y su supervivencia. Podemos imaginarnos como en zonas exclusivas para ricos se garantizará la seguridad ciudadana, el alcantarillado y el mantenimiento de las carreteras, mientras en zonas deprimidas y pobres no habrá dinero para todo eso. Esa es la sociedad que quieren estos cabrones, cosa que en Argentina ya existe hace años con los famosos 'countrys', barrios dotados de vallas, alambradas y sistemas de seguridad donde los pobres no pueden entrar.
Hay que tener muy claro que "las ideas de la libertad" de Mierdei son el último escalón del llamado "neoliberalismo" (en realidad, "capitalismo salvaje") En la fase de merma sistemática del Estado que comenzó con las privatizaciones masivas después del derrumbe de la URSS, entramos en un modelo de capitalismo en el que iban arrancando cachos a sus víctimas. El "anarquismo" de la rata libertaria y todos sus émulos va más allá: supone la entrada en una fase directamente caníbal del capitalismo, donde el objetivo es eliminar a todos los pobres menos a los indispensables para el servicio.
La gente tendría que tener muy claro que un libertario es un enemigo. Sus ideas no son de "libertad", no vienen a "liberar" a nadie, sólo a los tenedores de capital. Vienen a implantar una sociedad "apartheid" donde el 60-70% de la población estará condenada a una vida de mierda.
Ante esto no cabe dormirse. La población tendría que levantarse sin importar las consecuencias.
Si la gente deja que este cáncer avance, la primera víctima será Latinoamérica. Poco a poco, irán metiendo 'mileis' en todos los países y, en los que no, el gobierno de turno implementará medidas "libertarias" aunque no las llamen así. En Europa, por supuesto, también vendrán con la rebaja. Lo harán con mucha delicadeza y de forma paulatina, bajando un peldaño todos los días, sin que se note la demolición.
Debemos tener muy claro que, si no hay una revolución ciudadana de verdad, esta pandilla de hijos de puta nos convertirán en poco menos que leprosos. Una revolución es la única vía para acabar con "libertarios" e indeseables.
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